
El gotelé es uno de los elementos más característicos de los pisos españoles construidos entre los años 60 y 90, y uno de los que más consultas genera entre los propietarios que quieren renovar su vivienda. Una de las preguntas más frecuentes es: ¿hay que quitarlo o se puede alisar directamente encima?
La respuesta no es única. Depende del tipo de gotelé, del grosor, del estado de la pared base y del resultado que quieres conseguir. En esta guía te aclaramos las diferencias entre las dos opciones principales y cuándo conviene cada una.
¿Qué es el gotelé?
El gotelé (también llamado gota o textura en relieve) es un acabado decorativo de paredes y techos muy popular en España durante los años 60-90. Se aplicaba proyectando una mezcla de yeso, pintura o resina sobre la pared húmeda, creando una superficie rugosa con pequeñas protuberancias. Hay varios tipos:
- Gotelé de yeso o escayola: El más antiguo. Muy habitual en edificios de los años 60-70 en Burgos. Suele ser más grueso y duro.
- Gotelé plástico o vinílico: Más habitual en los años 80-90. Algo más fino y flexible.
- Gotelé proyectado con pintura: El más fino. En algunos casos casi solo se aprecia como una textura ligera.
Opción 1: Quitar el gotelé (raspado)
Consiste en eliminar físicamente la textura del gotelé de la pared, generalmente humedeciendo la superficie y raspando con espátula o con herramienta eléctrica.
Cuándo es la mejor opción:
Ventajas:
Inconvenientes:
Opción 2: Alisar encima del gotelé (alisado con pasta)
Consiste en aplicar pasta de alisar (yeso o escayola fino) directamente sobre el gotelé, llenando las protuberancias y consiguiendo una superficie plana sin necesidad de raspar nada.
Cuándo es la mejor opción:
Ventajas:
Inconvenientes:
¿Y el gotelé que solo se ha pintado muchas veces?
En pisos de Burgos que han cambiado de dueño o inquilino varias veces, es habitual encontrar gotelé que lleva encima 3, 4 o más capas de pintura. Esto crea una superficie en la que el relieve original del gotelé ha quedado suavizado pero no desaparecido. En estos casos:
- Si la pintura está bien adherida, se puede alisar directamente encima.
- Si la pintura está levantando o en mal estado, hay que raspar primero el exceso antes de alisar.
- Cuantas más capas de pintura hay encima del gotelé, más complicado y más lento es cualquiera de los dos procesos.
¿Cuándo conviene ninguna de las dos?
Hay pisos donde el gotelé está en muy buen estado, la textura no es excesiva y el propietario simplemente quiere cambiar el color. En ese caso, pintar directamente sobre el gotelé con la preparación adecuada puede ser la opción más económica y razonable. No todos los pisos con gotelé necesitan que se quite para tener un aspecto renovado.
Tabla resumen
| Factor | Raspado (quitar) | Alisado (cubrir) | |---|---|---| | Nivel de polvo | Alto | Bajo | | Indicado para techos | No recomendable | Sí | | Si el gotelé es muy grueso | Puede ser difícil | Requiere más capas | | Resultado final | Excelente si la base es buena | Excelente con suficientes capas | | Tiempo | Similar | Similar | | Precio aproximado | Similar | Similar |
Conclusión
La decisión entre quitar el gotelé o alisarlo depende de cada caso concreto. En una visita podemos evaluar el tipo de gotelé, el estado de la pared y recomendarte la opción que da mejor resultado en tu piso específico. No hay una respuesta universal para todos los pisos de Burgos.
Páginas que te pueden ayudar a dar el siguiente paso
Si estás valorando un trabajo de pintura en Burgos, aquí tienes servicios y zonas relacionadas con este tema para seguir informándote o pedir presupuesto.
Actualizado el